13 julio 2015

Crisis y reducción de nómina de los Aragoneses

Crisis y reducción de nómina de los Aragoneses
Agencia Tributaria. Foto: Juan Manzanara
Los trabajadores aragoneses ganan casi mil millones de euros menos al año que antes de la crisis. O al menos ese es el dato que recogen las estadísticas de la Agencia Tributaria: los rendimientos del trabajo de los 705.891 contribuyentes de la campaña del IRPF de 2008 ascendieron a 13.939.238.212 euros, mientras que los de los 684.334 declarantes delejercicio de 2013 , cuyos datos ha hecho públicos recientemente la Agencia Tributaria, se quedaron en 12.991.003.895. La nómina general se ha visto recortada en 948 millones menos.

La clave del desplome se encuentra en el descenso de la cifra de contribuyentes:
que ha sido de 21.557 como consecuencia de la destrucción de más de 85.000 empleos por cuenta ajena en ese periodo, el menor nivel de ingresos de los nuevos autónomos y el avance de los contratos a tiempo parcial, que superan los 75.000 tras seis años consecutivos de ascenso. Por otro lado, 45.600 aragoneses llevan más de dos años sin empleo y más de 16.000 hogares carecen de ingresos , una terrible situación que tiene su reflejo el aumento de las atenciones por parte de instituciones como el Banco de Alimentos , que este año rebasarán las cifras del anterior por quinto ejercicio consecutivo.
Más de 450.000 mileuristas entre menos de 700.000 contribuyentes

La reducción media de los rendimientos del trabajo ha sido de algo más de 800 euros, al pasar de 21.928 a 21.118. Sin embargo, el análisis de las tablas de la Agencia Tributaria revela que los efectos de la crisis, y de la devaluación salarial provocada por la reforma laboral, no han tenido la misma dureza en todos los eslabones de la cadena laboral. La combinación de esos dos factores ha agravado las escaseces de los peor pagados.

Los trabajadores que cobran menos de 6.000 euros brutos han pasado de 117.191 a 144.314, los que cobran entre esa cifra y 12.000 han descendido en 5.400, y los que perciben entre 12.000 y 21.000 –la cifra que marca el mileurismo- han aumentado en 22.232. Entre todos ellos suman 454.630: son 44.000 más que antes de la crisis y suponen dos terceras partes de los contribuyentes –el 66%-. Cinco años antes eran 456.174 y representaban el 64%.

Paralelamente, los tramos salariales medio-altos han ido perdiendo unidades: más de 6.000 en el escalón de 21.000 a 30.000 euros brutos anuales, otros tantos entre los que perciben de esa cifra a 60.000 y algo más de 8.000 en los que la superan.
Cambian los hábitos de consumo

Ese empobrecimiento ha obligado a los aragoneses a modificar sus hábitos de consumo, tal y como refleja la Encuesta de Presupuestos Familiares del INE (Instituto Nacional de Estadística), que revela que el gasto medio por hogar ha pasado de 30.387,19 euros en 2008 a 26.620,18 en 2014.

Así, las familias aragonesas han reducido en esos seis años el gasto en alimentosen casi 400 euros anuales (de 4.254 a 3.860), una cifra similar al ajuste del cinturón con la ropa (de 1.361 a 953).

Otros gastos son de difícil control, caso de la energía, cuya factura ha subido más de 300 euros (de 1.024 a 1.358); los medicamentos, estabilizados al final de la serie anual tras el repunte de los años 2010 y 2011, o la educación. En este apartado, los gastos relacionados con la enseñanza Primaria se han duplicado con creces al pasar de 42 a 100 euros anuales, lo mismo que ha pasado con la superior, cuya factura se elevó de 90,59 a 184,89.

También ha crecido el dinero que las familias destinan cada año a protección social, que en seis años ha pasado de 57 euros a 110, y a seguros, que en ese periodo creció de 748 a 850.

En ese sexenio, el gasto en comidas fuera del hogar cayó de 2.602 a 2.274 euros anuales por familia; la inversión en vehículos se desplomó a menos de una tercera parte, de 1.760 a 485; y el dinero destinado a utilizarlos se redujo de 2.157 a 1.814.