03 septiembre 2015

SOMOS sindicalistas Aragón aboga por la acogida de los refugiados

SOMOS sindicalistas Aragón aboga por la acogida de los refugiados
Somos sindicalistas expone mediante este comunicado el indignamente drama humanitario que esta sufriendo el continente europeo y la inexistente responsabilidad de nuestros gobernantes que están siendo incapaces de pararlo, en algunos casos incluso incentivando el odio hacia aquellos que huyen de la guerra y se convierten así en refugiados con derechos que les reconocen los tratados internacionales y que estamos negandoles con nuestro comportamiento egoísta.

Consideramos que Europa debe de acoger a las personas que familias enteras se ven obligadas a escapar de sus países:
prácticamente con lo puesto y en unas condiciones lamentables; se les debe facilitar la huida y en esta ayudarles en cuanto precisen para que su destino sea el de permanecer como refugiados mientras se aclara la situación del país de procedencia.

Incluimos en nuestra exigencia a Europa, España; Aragón en último lugar y la triste imagen de 
Aylan Kurdi, niño cuyo único delito fue tener que escapar de un futuro incierto y lo ha pagado con su vida. Ojala la imagen sirva para que todos comencemos a recapacitar sobre lo que esta sucediendo.

Por todo lo anterior, es por lo que nos unimos a la petición de las marchas por la dignidad y exigimos nuestra tierra Aragonesa como lugar solidario para ayudar a esta pobre gente que huye y se encuentra con la porra de un policía, el arma de un militar etc. 

Refugiados sirios intentando llegar a las costas griegas.
Las personas encuadradas en las Marchas por la Dignidad aragonesas han propuesto que Aragón se constituya en tierra de asilo para las y los refugiados que están llegando a Europa a causa de diferentes conflictos bélicos, y que se tome esta iniciativa como ejemplo, promoviendo la misma en otros territorios.

Las Marchas por la Dignidad de Aragón consideran que la sociedad aragonesa “no puede consentir” que las personas refugiadas que acuden a Europa desde el Próximo Oriente, desde África, sean recibidas “con violencia, golpes, alambradas, tráfico de seres humanos, xenofobia y la falta del más elemental respeto a los derechos de las personas y a los acuerdos internacionales de protección a los refugiados”.

“Sin olvidar que los sirios, iraquíes, libios, etíopes, afganos… que hasta hace poco vivían, amaban o jugaban tranquilos en sus países y ahora vienen a nuestra puerta, lo hacen por la actitud intransigente, egoísta y beligerante de Europa, la OTAN y Estados Unidos”, critican en un comunicado.

Desde las Marchas sostienen que “las imágenes de cadáveres apilados en camiones insinúan un nuevo Auschwitz, un nuevo Argelès-Sur-Mer, de niños y niñas que lloran llamando a sus padres y madres mientras éstos son golpeados”. “Son muy tristes las imágenes de personas atravesando murallas de alambradas o concertinas huyendo de la agresión de sus depredadores; instantáneas que muestran la desesperación que han tenido que vivir quienes han muerto ahogados en el Mediterráneo. Todas estas imágenes nos sacuden la conciencia con horror al ver lo poco que somos y el desprecio absoluto con el que nos miran los poderosos”, denuncian.

En este sentido, las Marchas por la Dignidad de Aragón recuerdan que “cualquiera podemos ser ellos y ellas: los ahogados, las heridas, los asustados, las golpeadas, los que lloran, las que gritan, los que rabian, las que desesperan… como se ha experimentado en nuestro país a lo largo de la Historia”.

“Por todo esto y en este momento”, las Marchas quieren “romper el silencio y la falta de solidaridad en la que nos movemos en medio de tanto horror” y que Aragón se constituya en tierra de asilo y promueva que otros territorios también lo hagan.

“Sabemos las causas por las que hemos llegado en un capítulo más a esta situación, pero es momento de protección y solidaridad”, afirman.

De este modo, las Marchas por la Dignidad de Aragón se ponen “a disposición de las autoridades aragonesas” para “contribuir con nuestro esfuerzo a organizar esta propuesta, no por ningún ánimo de protagonismo, que lo cedemos, sino porque pensamos que la responsabilidad es de todos y de todas”. “Consideramos que es ilegal no ayudar a los refugiados, que las fronteras deberían estar siempre abiertas, como nuestros brazos”, concluyen.