12 junio 2015

“La economía solidaria tiene que abarcar todas las facetas de la vida, no es solo comercio justo”

“La economía solidaria tiene que abarcar todas las facetas de la vida, no es solo comercio justo”
Inauguración de las jornadas. Foto: Oshito para REAS Aragón
Poner la vida en la centro, en lugar del capital. Es el mensaje que este año han quierdo potenciar las Jornadas de Economía Solidaria de Aragón. Mediante charlas, exposiciones, talleres y una ruta en bicicleta por empresas que abogan por el consumo responsable en Zaragoza, este encuentro celebra dos décadas de difusión y creación de alternativas económicas que tengan en cuenta las condiciones necesarias para asegurar la sostenibilidad de la vida y no solo el beneficio económico.

Bajo el lema “Economía para la vida”, los hilos conductores de esta edición han sido:

el feminismo, el ecologismo y la solidaridad, con el objetivo de convertirlos en los valores que estén detrás de las empresas y cooperativas, en lugar del ánimo lucrativo.

Tras dos décadas de trabajo, desde REAS, Elisa Ibarra destaca que las jornadas han servido “de caldo de cultivo para nuevas ideas, mediante la puesta en común del trabajo ya realizado”. Resalta, además, que en este tiempo han aprendido que “para que estas pequeñas empresas funcionen tienen que estar ligadas a la comunidad en la que se radican. Sin respaldo social, no hay éxito”.

El tema de reflexión elegido en esta ocasión ha sido las relaciones entre lo público y lo privado. Para ello han introducido en el debate el modelo quebequés, donde ha habido una gran concertación por parte de la Administración con entidades de economía social y solidaria durante las últimas tres décadas. Según Susana Ortega, también miembro de la organización, los cuidados y situar a las personas y su calidad de vida en el centro de la actividad económica es el desafío que esperan lograr a corto plazo.

Ortega echa la vista atrás y preguntada por algo inimaginable hace 20 años responde que “la creación de una banca ética y un mercado social es lo más reseñable”. Aun así, añade, “vamos a seguir trabajando porque la economía solidaria y el consumo responsable sean todavía más transversales, no solo el comercio justo o la agricultura ecológica son productos responsables, tenemos que llegar a cubrir todas las facetas de la vida”.

Ruta por (algunas) alternativas de consumo responsable en Zaragoza

Simbiosis. Ubicada a un par de minutos del campus universitario de San Francisco, Simbiosis se dedica a la serigrafía y a la comercialización de pequeñas marcas de ropa y complementos. Este proyecto lleva desde 1999 estampando las camisetas de todo tipo de colectivos, movimientos sociales y bandas de música que han apostado por la utilización de productos ecológicos y la producción responsable para difundir sus reivindicaciones.

ARopa2. Bajo las premisas de reducir, reciclar y reutilizar, esta iniciativa de recuperación de ropa y otros textiles usados tiene una tienda física en la calle Delicias. Tiebel y el grupo La Veloz recogen la ropa y posteriormente le dan una segunda oportunidad arreglándola o reconvirtiéndola. Además de la protección del medio ambiente, da trabajo a personas en riesgo de exclusión social.

Grupo la Veloz. La Veloz es uno de los referentes de la economía social aragonesa, pionera en el reparto en bicicleta en el casco urbano de Zaragoza e impulsora de las Jornadas de Economía Solidaria. Desde 1993 trabajan por construir proyectos económicamente viables, ecológicamente sostenibles y socialmente justos ofreciendo servicios de transporte y mensajería. Han ampliado sus horizontes con una asesoría, Nabata, y con una tienda dedicada a la venta y reparación de bicicletas, Recicleta.

Base Digital. Desde la necesidad de potenciar una comunicación lo más humana y sincera posible, esta entidad trabaja el diseño corporativo, la comunicación social e integral y la producción editorial para la difusión de colectivos, asociaciones, entidades sociales o empresas.

Birosta. Centro neurálgico del barrio de la Madalena, además de ser lugar de encuentro, tienda vegana, biblioteca y sala de exposiciones, Birosta es sobre todo uno de los mejores restaurantes de comida vegetariana de Zaragoza, donde disfrutar de cocina casera, natural y ecológica y hasta de su propio refresco de cola, Fixen.

La Pantera Rossa. El Centro Social Librería la Pantera Rossa surgió en 2010 gracias a la confluencia de diversas entidades y el apoyo de personas que destinaron sus ahorros a este proyecto comunitario. Se trata de un lugar tranquilo y agradable donde tomar un café, comprar un libro o asistir a una charla o un taller.

Desmontando a la Pili. Esta cooperativa de mujeres tiene como fin terminar con los miedos los tabúes, inseguridades, dudas, frustraciones y represiones que se sienten con respecto a las vivencias sexuales y afectivas. Para ello organizan tuppersex y venden juguetes eróticos con los que fomentar el consumo responsable hasta en la cama.

La Cicleria. La promoción del uso de la bicicleta es la piedra angular de La Cicleria, un espacio que cuenta con un taller de autorreparación, biblioteca, sala de exposiciones, cafetería y parking. Además de poder alquiler bicis también imparten cursos de mecánica y proyectan las mejores carreras ciclistas en pantalla grande.